Estatunear
Hay muchas formas de protestar. Hay quien protesta dándose de baja, aludiendo males indetectables ,cuando le quitan el caramelo de las horas extraordinarias y el hacer de su capa un montón de dinero y hay quien lo hace trabajando, dejando la baja para los males evidentes, y sin tener horas extraordinarias como las que Dios manda. Para estos casos querría yo un ministerio de igualdad no para lo que en realidad está.
Cómo no va a sobrevivir el país bajo mínimos si aquí los únicos que nunca fallan son los de siempre. Es para que se lo haga mirar esta nación llena de individuos que a la mínima critican a la milicia y que sólo se acuerdan de ella cuando su vida cambia radicalmente, no importándole en absoluto la situación de los milicianos durante el resto de la vida. Qué ricos que son. Se limitan a pedir para ellos y si no hay controladores para que lleguen a su hora que llamen al caqui y si nadie le hace caso para solucionar su no siempre problema, que llamen al verde. Así da gusto. Pero a ellos. Y es que para disgusto algunos colores.
Por eso y para luchar contra esto viene bien la vocación, aunque cada vez se vocacione menos debido a la necesidad de subsistencia que han traído los que no saben traer otra cosa desde los siglos de los siglos y con amén.
De todas formas no creo que llegue el agua al cielo. Todo se solucionará con lo que pidan o casi y si no, lo estatuneamos para conseguirlo de otra manera, que es como se hace todo aquí.
Mientras, los sufridores no piden por serlo. Somos una país de necesidades y entre ellas, nuevas leyes, como la de huelga; más que nada para que dejen de joder y controlar la vida de los que vuelan, andan o nadan. Curioso que no la haya en el país de los parados. Será por eso.
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